
La presencia de metales pesados hallados en las especies del ecosistema marino de Bahía Blanca indican que no son aptas para el consumo humano, ya que las mismas superan los niveles permitidos de cadmio, cromo y plomo.
Un estudio de la UBA advierte al respecto que el contenido de estas sustancias tienen serias consecuencias para la salud, como por ejemplo el saturnismo y el cáncer.
Los metales se hallaron en especies de gran importancia comercial como la corvina rubia, langostinos, mejillones, camarones y ostras, en valores que superan 10 y 40 veces respectivamente lo permitido por la normativa nacional e internacional para el consumo humano.
El informe, que forma parte de una causa que lleva adelante la Justicia Provincial y fue realizado por los profesores de la Universidad Nacional de Buenos Aires Alicia F.de Iorio (Química Inorgánica y Analítica) Alicia Rendina (Química Inorgánica y Analítica) y Gustavo Mozeris (Sistemas Agroalimentarios) apunta al vertido de los líquidos cloacales de la empresa ABSA.
Según se indica en el expediente, se trata de 84 millones de litros por día que están provocando un daño casi irreversible al sistema.
fuente: www.labrujula24.com