Por Gabriel López
Hacia años que no pisaba suelo Correntino, añorando las bondades piscatorias de esta hermosa provincia de nuestro litoral norteño, hasta que llego esta oportunidad concretada gracias a nuestros amigos de Spree Lodge, un nuevo emprendimiento de máximo nivel, orientado a brindar todo lo necesario para el pescador deportivo. Y cuando digo todo lo necesario, es porque el servicio incluye todo: traslado en micro, estadía en Cabañas con excelente confort, desayuno, vianda a bordo, cena, guía de pesca, carnadas, equipos de pesca para todas las modalidades, embarcaciones nuevas con combustible.


Partimos un viernes a las 19:45 hs desde Retiro junto a ami amigo Rubén Depresbiteris, abordando una cómoda unidad de un micro Flecha Bus, lo que nos permitió llegar descansado a las 4:30 hs de la mañana a Esquina, donde nos esperaba Carlos Ossa nuestro anfitrión del Lodge, llegando para descansar 2 horas antes de partir.




La mañana se presentó con mal tiempo, nubarrones con lloviznas nos jugaron una mala pasada, sin embargo decidimos partir igual, navegando aguas arriba, dejando atrás la hermosa cuidad con su característica Iglesia, surcando las aguas del río Corrientes hacia nuestro destino final en las aguas del arroyo Aguará e inmediaciones, donde los arroyos fluyen con fuerza generando turbulencias y correderas que arrastran especies forrajeras que son esperadas por sus cazadores naturales. Estos esteros son muy propicios para la pesca de las especies mas codiciadas, dorados y surubíes.
Primer día de pesca
Ese día la pesca estuvo complicada, pues el clima siguió empeorando a punto tal de la llovizna convertirse en lluvia torrencial, que nos dejaba pescar solo por momentos.

Comenzamos la pesca con carnada, disponiendo de cascarudos, morenas y mamachas, que encarnamos con una sola pasada de cola hacia la cabeza por uno de sus laterales, dejando la muerte del anzuelo bien libre.

La morena sin dudas es la carnada de elite para esta pesca, siendo también muy atacada por palometas y de eso se trataron los primeros piques donde obtuvimos varios paletones que metían miedo cuando nos mostraban los dientes.
Al finalizar un garete, observamos movimiento de sábalos o especies menores en una zona de poca profundidad entre los camalotes y paramos a intentar la pesca con señuelos de superficie. Observamos que al caer los señuelos, había peces que huían en el fondo dejando una estela de barro, la incógnita planteada era de que especie se trataba, cuestión dilucidada cuando nuestro guía Ariel obtuvo la primera captura de una tararira que atacó una ranita con antienganche, muy propicia para accionarla sobre la vegetación. Tuvimos 3 piques más y luego las tarariras desaparecieron por efecto del ruido, con lo cual decidimos partir en busca de otro lugar de pesca.
Navegamos aguas arriba buscando aguas mas claras para poder practicar la pesca con streamer’s y encontramos un sitio apropiado donde se veía movimientos de sábalos. Allí empleamos cañas de mosca Nº 6 / 8 con línea de hundimiento 2 y comenzamos el casteo hacia la orilla desde la proa, mientras en la popa seguía practicando la pesca con señuelos.
En este lugar tuvimos tres piques de palometas que atacaron un streamer blanco y rojo, sin embargo no tuvimos suerte con los dorados.

El mal tiempo nos seguía jugando en contra por lo cual aceptamos la propuesta de nuestro guía de comenzar a regresar pero volviendo por el río Paraná para tentar mejor suerte.
Primero paramos en la costa amarrando un cabo a un árbol a pocos metros de una corredera linda, donde en el primer lance obtuvimos un ejemplar de bagre blanco grande obtenido por Rubén.

Luego nos soltamos de nuestra amarra para garetear (embarcación a la deriva) cerca de la costa, pescando con morenas como carnada.
Como se pesca en mayor profundidad, colocamos plomos pasantes de 20 a 30 gramos de pesca antes del leader de acero para que el aparejo llegue el fondo y la morena se desplace por el lecho del río.
La espera se hizo larga, 4 pescadores atentos a que se produzca algún pique, hasta que por fin se produjo una linda bajada de caña, el pescador rápidamente abrió el pickup del reel para liberar el nylon y permitir que el pez devore la carnada, luego de varios metros, trabó el reel y pego fuertes cañazos hacia atrás para hincar fuerte el anzuelos. Clavada exitosa por cierto lo cual se manifestó en fuertes cabezazos y salida de nylon con el correspondiente chicharraso del reel. La pelea nos mantuvo en vilo durante 20 minutos hasta que vimos que se trataba de un hermoso surubí que nos regaló un lindo combate antes de entregarse extenuado. Sacamos las fotos de rigor y lo devolvimos a su medio, nada más lindo que regalarle vida a este maltratado río.

Navegamos aguas arriba posicionando nuevamente la embarcación antes del pozon y en otra nueva bajada hacia el final de la jornada de pesca, Carlos dio con un hermoso dorado, esta vez disfrutamos de lindo saltos antes de su captura y devolución.

Con estas capturas, salvamos el día emprendiendo el regreso hacia las cabañas para cenar un delicioso asado, dormir y rogar por un segundo día con mejores condiciones climáticas.

Segundo día de pesca
Por suerte el domingo amaneció despejado, con frío pero con la esperanza de que febo nos calentara hacia el mediodía.

Esta vez la excursión era para intentar solo la pesca en fly, buscando aguas claras hacia Goya, navegando mucho hasta llegar hasta nuestro lugar de pesca.


Nuevamente cerca de la orilla se observaba el sabalaje huyendo de algo que las quería cazar, aquí cobro gran importancia el uso del motor eléctrico ubicado en la proa de la embarcación lo que nos permite acercar hacia el lugar de pesca sigilosamente.



La lancha trucker que empleamos para esta ocasión posee plataformas de lanzamiento ubicadas en proa y popa lo que permite realizar los cateos cómodamente para dos pescadores.
Los lances fueron dirigidos directamente hacia el centro de los movimientos que observábamos en superficie con líneas de flote pues había vegetación en superficie y aquí se produjeron varios piques, los primeros no concretados, pero luego comenzamos a disfrutar de los hermosos saltos de los pirayu´s, de mediano porte que nos brindaron gran emotividad. Una pesca superlativa disfrutada con equipos ultra livianos de fly cast.

Los dorados prefirieron esta vez, moscas de dolores más oscuros, naranjo con negro con destellos blancos con cabeza lastrada con ojos.

Este segundo día, la madre naturaleza nos sonrió y pudimos así disfrutar de todas las bondades de Esquina, un pesquero siempre vigente que por su variedad de especies y cercanía de Capital Federal es un paraíso para la pesca deportiva.
Les dejamos los datos de las cabañas Spree Lodge para que consulten el estado del pique.

Capture y libere.
Equipos de pesca:

Fly-Cast: aquí dependemos mucho del tamaño de los dorados que se capturen en el momento para optar por unas cañas más o menos potentes. Si se capturan doradillos de hasta 2 kilos, podríamos emplear cañas Nº 4 o 5. Si son de mayor porte, cañas Nº 6 a 8. El tema del shooting también depende del lugar donde se pesca, en nuestro caso y al haber vegetación en superficie optamos por línea de flote, pero hay lugares con correderas donde podemos emplear un shooting de hundimiento 2 o 4. En cuanto a las moscas, nos dieron muy buen resultados los streamer’s de colores llamativos, siendo la combinación de negro, naranja con destellos de blanco las que dieron mas resultado.
Spinning o Bait-Casting: dependiendo también del equipo según la especie, pero suponemos que un equipo promedio puede ser una caña de 15 libras con un reel frontal o rotativo con capacidad de 200 metros de multifilmento de 0,18 mm o nylon de 0,35 milímetros. Señuelos de superficie con antienganche en zonas de vegetación o de paleta intermedia o con rattling en zonas de correderas.
Carnada: aquí prevalecen cañas más potentes de hasta 25 libras con reeles frontales para multifilamento de 0,22 mm. El aparejo es simple, consta de un plomo pasante, un leader de acero y un anzuelos 8/0. Plomo pasante de 20 a 40 gramos. Carnadas: morenas, mamachas o cascarudos.
